martes, 28 de octubre de 2014

El día que la esposa de Boni desapareció ( o Goti te quiero tanto)

La recibió su perro, apenas la puerta del departamento se abrió. Llegaba de un viaje de varias horas desde el norte, donde había ido por temas laborales.

 Apoyó su cartera en la mesa del comedor junto a las llaves y el celular.
Vació completamente su valija y pensó en ponerla a salvo de los estragos que con ella haría su cachorro.

Leyó el úlitmo mensaje que su marido le había enviado: “ Buen viaje amor. Nos vemos a la noche”

…………………………………………………………………………………………………………


Boni entró a su casa apenas pasadas las ocho de la noche. Las luces del comedor y el baño estaban prendidas. La cartera de Goti junto a las llaves y el celular lo miraban desde la mesa.
Se fue directamente a la habitación y al encender la luz encontró al perro durmiendo junto a la ropa que su esposa había dejado sobre la cama. La ropa de su viaje.
Pasó por el baño, la cocina, el otro cuarto, el que ahora su esposa habia convertido en su estudio de fotografía.
No había rastros de ella.
Boni supuso que había salido a comprar algo, pero…. Sin llaves? Se sonrió con la idea de que su mujer era el colmo del despiste y que no era nada raro que haya salido sin tener como volver a entrar.
Decidió cambiarse tranquilo, sacarse el traje del trabajo y ya con su conjunto deportivo y las zapatillas salió a la calle.
Se dio una vuelta por el super chino donde solian comprar las cosas de último momento o aquellas que olvidan en su compra mensual. Repasó góndola por góndola…..Goti, no estaba.
La carnicería bajaba las cortinas y la verdulería estaba cerrada.
Caminó dos cuadras mas hasta el cajero automático, tal vez allí la encontraría. Pero no.
Miró la hora, casi las diez de la noche. Decidió volver por si ella lo esperaba en la puerta para poder entrar.
Pero ella no estaba. Subió por el ascensor, entró al departamento y todo estaba igual.
Aturdido, dejó la puerta abierta y recorrió las escaleras hasta  la planta baja. Ida y vuelta. Y nada…. Como si se la hubiera tragado la tierra…
Volvió al departamento decidido a relajarse. Despues de todo las malas noticias siempre llegan, pensó, nada malo puede haber pasado.
Se sirvió un vaso de agua y se sentó a esperar.
Abrió los ojos una hora mas tarde….sobresaltado. Se había quedado dormido y Pierina aun no estaba.
Miró el celular de ella, las llaves y la cartera….algo no le cerraba.
Subió hasta el departamento del encargado y disculpándose por la hora le preguntó si la había visto. El señor, que ya dormía, negó haberla visto y sin mas, cerró la puerta.
Boni bajo por las escaleras. Se detuvo en cada piso y tras cada puerta de cada uno de los departamentos.
En ninguno escuchó la voz de su amada.
Volvio a su casa…..se sentó frente a las cosas que ella había dejado en la mesa. La madrugada acechaba….. De repente tomó las llaves de Goti, las de el y salió.

…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………

El perro nunca había entendido que pis se hace solo en la calle. La valija se había salvado varias veces de ser usada como arbolito. Por eso Goti no demoró nada en desarmarla y llevarla a la baulera que quedaba en el segundo subsuelo del edificio.
Separó de su llavero las llaves y bajó raudamente. Queria acomodar todo y esperar a Boni con una rica cena.
En el primer subsuelo escuchó ruidos. Seguro seria el encargado que a esa hora programa la caldera, pensó. Era invierno y la noche, fría. “Buenasss”, gritó, pero nadie le respondió. Llegó a su baulera y la abrió. Para acomodar la valija debía trepar un poco en algunos improvisados estantes. La cargó y la puso bien atrás. Despues de todo para el próximo viaje faltaban dos meses. Una vez cumplida la tarea, bajó y cerró con la única llave que tenia en la mano.
En ese momento escuchó el golpe de la puerta que conectaba ambos subsuelos. Y el ruido de unas llaves que ponían traba a la entrada y salida. El horario de baulera, había concluido.
Miró sus manos ….. NOOO!! Gritó. No tenia el resto del llavero con el manojo completo, incluida la acytra de la puerta.
Corrió escaleras arriba pero llegó demasiado tarde. Ya no había nadie del otro lado.
Inútil era gritar, patear o llorar. Las luces se apagaron y al cabo de un rato la caldera arrancó.
Perdió la noción del tiempo. A oscuras, con falta de aire y una temperatura que se hacia agobiante se resignó  que a las seis de la mañana siguiente, cuando el encargado reanude sus tareas, la encuentre. Viva o muerta.
Pensó en Boni y se acurrucó en la escalera. Sola a oscuras y con el ruido de la caldera de fondo….
                                                                                                                                                                             …...........................................................................................................................

Serían las dos de la madrugada cuando la puerta se abrió. La luz de que entraba desde mas arriba la obligó a abrir forzadamente sus ojos. Vio la silueta de un hombre y pensó que estaba desmayada.
El corrió escaleras abajo y una vez a su lado la abrazó tierna y a la vez apasionadamente.
Boni la cargó en sus brazos y la llevó de regreso a casa.
Una vez relajados le contó que recién después de mirar varias veces las llaves, comprendió que faltaban del llavero, las de la baulera. Y así corrió a buscarla.

MORALEJA: A las princesas no solo se las rescata de las torres, sino también de los sótanos porque siempre pero siempre el amor es mas fuerte……..                      


3 comentarios: