viernes, 21 de noviembre de 2014

De puentes y murallas

En el auto sonaba ese tema que tanto había cantado… “ Hacer un puente”. Y pensó en su film preferido, Los puentes de Madison.

Como lloró con esa película, en el pensamiento de que aquellos que se quieren no deberían nunca estar separados. Claro, en su mentalidad romántica, la separación en el amor no existía.
Pero esta canción la llevó mucho mas allá.

De corazón voy andando de tu mano…… decía la radio…. Va a ser tan lindo hacer un puente de verdad, solo para vos….. sobre el mar….. solo para vos. El conocido tema de La franela.

Y su cabeza voló un poco mas allá de una letra.
Se miró a si misma…. Por cuanto tiempo había vivido amurallada? Sin ver la orilla. Generalmente esas construcciones de ladrillos en el corazón implican autodefensa, y porque no, auto exclusión.

Habia armado a su alrededor una enorme pared de ladrillos. Pero la vida se encarga siempre de deshacer y hacer sin pedir nuestro consentimiento…. Y eso le había pasado.

 Habia decidido correr el riesgo. Y pensaba mientras el semáforo la detenía por segunda vez en la misma cuadra, que …. Cuanto vale la pena arriesgarse y exponerse sin ladrillos.

Que cuanto mejor son los puentes. Después de todo, siempre hay alguien del otro lado que nos tiende una mano.

Ser puente, pensó. Después de hacerlo, después de transitarlo, poder ser puente para otros.
Había una vieja frase, que recordó, hablando de maestros, que dice que ellos se forman en puentes para que los alumnos pasen y crezcan y luego desvanecerse y volver a construirse.

Ella hizo un puente, lo atravesó y se ofreció.

No espero resultados porque la felicidad reside en la construcción, en el camino, Quien le quitaba la experiencia de haber derribado murallas.? De haber dejado atrás ladrillos y paredes para ser luz, aire, agua, cielo…

Y construirlo asi, para vos, para mi, para ella y para todo aquel que quiere ser libre en el corazón. Ofrecerlo sin esperar, sino siendo feliz en el ofrecimiento.

Para que todos nos contagiemos y construyamos puentes para nosotros y para otros. Sin destruirlos, sino, que sean construcciones duraderas por las que los que queremos puedan transitar de la mano hasta llegar y …..seguir de la mano….

Me quedé pensando en ella hoy, años después…… Y al igual que ese día en ese auto….Yo también elijo ser puente…. Te doy la mano… Lo atravesamos?