jueves, 17 de noviembre de 2011

Para Santinno

Muchas veces uno escribe desde sus propias emociones, sentimientos y sensacioes......Y también desde el dolor que nos provocan ciertas cosas que la vida nos depara.
Tal es el caso de lo que sigue......Real, verdadero, .....Pero el dolor se expresó y le dediqué estas palabras a un ser de amor, que habitó esta tierra durante casi dos años.....

Al leer el mail aquella mañana, pensé, "es blanco".
Era extraño ir al cementerio, donde todo es oscuro, con ropa clara. Pero ese habia sido el pedido de Paolo. Nos dijo : -" Despidamos a Santinno con colores claros, es un bebé y los bebés gustan de los colores claros"-
Y si, desde su nacimiento, Santinno hizo todo tan puro, que fue blanco.
Desde el primer aliento que le faltó, sin poder abrir los ojos y sin poder moverse, el misterio de su sobrevida fue de otro mundo.
Esas cosas que solo se entienden desde la fé, desde el amor, desde la pureza.
-"que misteriosa enseñanza nos quiere dejar?"- Me pregunté en varias oportunidades volviendo del sanantorio.
Solo hoy, despues de todo, entiendo el misterio de su vida.

Fue una enseñanza de amor que traspasó fronteras, razas y religiones.
Sin hacer un solo gesto, amó profundamente y enseño a que lo hagamos.
Luchó hasta el último suspiro de su vida y nos enseñó a luchar siempre y sin descanso por lo que queremos.
También le enseñó a sus papás que ante el osucro misterio de la muerte, no hay nada mejor que la claridad de soltar.....de soltarlo.
Vida, amor, muerte, fe.....Grandes misterios de este transitar por el mundo.....Mas preguntas que respuestas.....
Lo cierto, Santinno, es que te despido blanco....Por la luz que develó el misterio, por el amor que dejas como enseñanza y como símbolo de una lucha que ganaste.....Aprendimos!

sábado, 5 de noviembre de 2011

Compañero de cuarto

La lucha de Martín por salir de su habitación comenzó en el mismo momento en el que el sol apareció por la ventana.

Se paró de un salto de la cama y vio que no estaba solo. Se preguntó quién sería esa persona que se apoyaba contra la pared.

Entonces, intentó caminar hacia un costado y esa extraña criatura lo seguía. Que raro era!!! Se agrandaba, se achicaba, se acercaba o se alejaba….

Si se sentaba en la cama por momentos no lo veía, pero al pararse

ahí estaba otra vez……Mirándolo sin rostro y siguiéndolo sin cuerpo.

Intentaba dar un paso al frente y se sentía atrapado. Lo tenía adelante y no podía caminar.

El día fue transcurriendo, y ese extraño compañero de cuarto, fue ocupando distintos espacios. Paredes, piso, techo…..

En un momento Martín se sentó frente a la ventana y sintió que desde atrás lo observaba y pensó que estaría atrapado en esas cuatro paredes toda la vida.

El cansancio, el hambre y la sed hicieron que casi sin quererlo, se quede dormido.

Había anochecido cuando se despertó y el sol ya no iluminaba su habitación. El reflejo de las luces de la calle daban apenas un poco de claridad al cuarto.

Miró, buscó….Y para su sorpresa ya no estaba acompañado.

Decidido a ir a la cocina por algo de comida, abrió la puerta, prendió la luz del pasillo y…..ahi estaba nuevamente….Sigilosa, en guardia………su sombra.